domingo, 22 de noviembre de 2009

Leaving in a World without U; Kevin Jonas' Fan Fic


titulo original: "un verdadero amor y un dificil adios"


Como casi todas las noches, me iba al mirador de la ciudad, un mirador hermoso, pero que me traía muchos recuerdos, muchos lindos y otros horribles que terminaron con romper mi corazón en mil pedazos.
Los recuerdos venían como si todos los hubiera vivido hoy mismo.
Cada vez que pensaba en su nombre, en su voz, en su aroma que me embriagaba y terminaba con todo mi sentido común, sus ojos que a la luz de la luna se convertían en mi perdición. Y cada vez que me acordaba de él, el hueco donde se suponía que debería estar mi corazón, desde que el se fue, vuelve a doler como el primer día, el día del adiós...
La primera vez que vi sus hermosos ojos verdes, en la tienda de mi madre, fue como el día del renacimiento para mi corazón.



-Discúlpame, estaba... pensando... – Dijo mientras tomaba mi mano para ayudarme a parar del piso frío de la tienda.
-No... No importa- Que ojos tan hermosos... – Yo también... Estaba... Pensado- Dije sin sacar mis ojos de los suyos.
Nos agachamos para recoger las cosas que traía en las manos y cayeron al suelo, el como todo un caballero me ayudo a recoger el desorden que quedó.
-Ah, por cierto, me llamo Kevin, Kevin Jonas... – Dijo con una hermosa sonrisa blanca, y sincera – y tú, ¿Cómo te llamas? – preguntó aun con su sonrisa ganadora.
-Hmm, si... me llamo Carrie, Carrie Jhons – Dije respondiendo su sonrisa, pero obviamente no le hacia juicio.
-Mucho gusto Carrie...
-El gusto es mío...
Estrechamos nuestras manos en saludo, de pronto lo mire a los ojos, y me perdí en esos ojos verde calmo. Pasaban los segundos y no me soltaba mi mano, y no daba el más mínimo indicio de soltarla.
-Disculpa.... pero, la necesito – Dije moviendo la mano que me tenía sujeta.
-Oh, sí lo siento – se ruborizo al decir eso.



Mis lágrimas comenzaron a caer por mi mejilla, como todas las noches que venia a pensar aquí. El recordar la primera vez que me perdí en sus ojos, obviamente nunca lo pude superar, siempre que me atrevía a mirarlo directo a los ojos era mi perdición, aunque no lo podía evitar.
Mis lágrimas caían silenciosamente con cada imagen que venia a mi mente, obligada a recordar, pero al mismo tiempo, teniendo miedo olvidarme de algo de él, todo él me encantó del primer momento que su mirada se cruzó con la mía.
El hueco de mi corazón dolía, dolía y no sabia como detener ese dolor desgarrante, solo lo quería conmigo otra vez, sentía que una parte de mi se fue con él. El pedazo que me arrebato con su mirada, su aroma y su cara angelical. Mi órgano vital, mi corazón, ya no estaba conmigo, me dejo cuando él se fue de mi lado.
Los relámpagos se comenzaban a sentir a la lejanía, con el eco que producía el chocar del sonido con los edificios de la cuidad que se veía a kilómetros abajo del mirador. Ese mirador tan especial para mí. El mirador donde me llevó a una cita espacial, en esa cita que me dijo esas palabras que quedaron marcadas en mi mente y corazón. "Te amo"...



-¿A que hora te viene a buscar Kevin, hija?- Pregunto mi madre, mientras sacaba las tazas de la mesa.
-No lo sé, debe estar llegando en... – No alcancé a terminar la frase cuando sentí su golpetear en la puerta tan original, como si estuviera tocando un instrumento - ...Ahora.
-Siempre tan puntual, es un amor –Dicho eso, me dio un beso en la frente y le fue a abrir la puerta a mi novio –Pasa hijo, Carrie viene en un momento-
Respire hondo, de nuevo me sentía nerviosa con solo saber que el chico que me roba los suspiros, estaba en la otra habitación esperándome para llevarme a un cita. Me levanté de mi silla y caminé despacio hacia donde se encontraba el amor de mi vida.
Cuando entre por la puerta de la sala de estar, ahí estaba el en su gloria y majestad, sentado en el sofá pequeño, y mi madre enfrentándolo en el otro sofá.
-Hola...- Dije al entrar a la habitación.
-Oh, te ves... preciosa... – Dijo poniéndose de pie, casi automáticamente al verme.
-Gracias...- Dije al momento que un rubor tomaba posición en mis mejillas.
Nos despedimos de mi madre y salimos a su auto, un hermoso auto negro, tipo jeep. Me abrió la puerta del copiloto como todo un caballero. Lo único que pude hacer fue sonreírle tontamente, a lo que el soltó una pequeña risita nerviosa.
Partimos en el auto, muchas veces en las luces rojas se estiraba hacia mi lado para besarme dulcemente, los labios o la mejilla, haciendo ruborizarme de tanto en tanto, a lo que el sonreía a gusto.
Seguimos hasta las afueras de la cuidad, me preguntaba a donde íbamos, pero no le quería preguntar. Los nervios me consumían por dentro, siempre pasaba esto cuando me encontraba a solas con Kevin, ¿Qué, esto jamás lo iba a superar?, lo conozco hace más de 5 meses y me pasa lo mismo desde la primera vez que lo ví.
Kevin se estacionó en un tipo de mirador, el olor floral me invadió a penas Kevin me abrió la puerta para que bajara del hermoso auto que tenía. Su mirada brillaba a la luz de la luna, y la sonrisa no desaparecía de su hermosa cara, ni de la mía.
Me llevó a sentar al pasto, sin soltar de mi mano. No decíamos nada, solo mirábamos la luna en silencio, muchas veces lo miraba y el se daba cuenta, es que Dios, es inevitable no mirarlo, cuando él se daba cuenta me abraza y besaba dulcemente, como solo él lo sabe hacer, solo él sabe hacerme subir a las nubes y bajarme a la tierra nuevamente. Dudo que alguien me pudiera dar toda la felicidad que me daba Kevin. El hombre de mi vida, el que me quitaba el sueño y robaba mis suspiros, el que me hacia reír con sus locuras y derretirme de amor. Él es todo lo que siempre quise y aun mucho más dé lo que en realidad merezco.
Kevin terminó con mis divagaciones con otro beso sobre mis labios, jugando con ellos lenta y dulcemente, al separarse de mí me miro directo a los ojos.
-Te amo... Te amo desde el primer momento en que te ví...- Dijo acariciando mi mejilla con mucha ternura. Yo solo le sonreí y lo volví a besar. Dudo que pueda vivir sin sus besos.
- También yo, desde la primera vez – Le dije al separarme un poco de él. Solo un poco lo suficiente para poder hablar y volver a besarlo...



"Te amo..." esas palabras eran las que ahora calaban dentro de mí, creí en su palabra y a él pareció no importarle que mis palabras si eran reales, "nunca te dejaré", "eres lo mas importante que tengo en este momento", todas esas palabras que me dijo mirándome a los ojos, resultaron por ser puras mentiras, que terminaron con mi felicidad cuando él me dejo, se marcho sin darme mayores explicaciones, rompiendo mi frágil corazón ya pisoteado con anterioridad. Prometió cuidarme, y no cumplió con ello.
Yo si lo amé, lo amo, con locura, como nunca ame a nadie, pero no sirvió de nada, de nada, solo para sufrir como nunca lo había hecho...



Estaba saliendo de la ducha, cuando comenzó a sonar mi celular, el tono que puso Kevin para cuando el llamara "the reason", canción que me dedicó, una hermosa canción, tome mi celular y ví una hermosa foto de él, sonriéndole a la cámara. Contesté.
-Hola, amor...- Le saludé yo
-Hola, ¿como estas?- Su voz se notaba extraña
-Bien y ¿y tu?, te oyes... raro-
-No amor, estoy bien, solo quería hablar contigo- intentó cambiar la voz, pero lo conozco lo suficiente
-Bueno y ¿sobre que?
-Bueno... ¿Mejor, que te parece que te vaya a buscar?
-Me parece excelente
-Está bien, en media hora estoy en la puerta de tu casa.
-Está bien, te espero...
-Adiós.
No alcancé ni siquiera despedirme bien y me cortó la comunicación, me vestí pensando en que podría pasarle. Termine de vestirme lo mas rápido que pude, me acomodé mi cabello y baje las escaleras corriendo, busque a mi madre por todas partes, pero no estaba. Fui a buscar una fruta, ya que no alcanzaría a desayunar bien, y ví una nota de mi madre, "Hija, salí a comprar, cualquier cosa que necesites del súper me llamas", escribí otra nota para ella mientras me comía la manzana verde que tomé, "Mamá, salí, prometo no llegar tan tarde. C".
Subí a lavarme los dientes, aprovechando que Kevin todavía no llegaba, me los lavé a la velocidad de la luz porque sentí la bocina tan característica de su hermoso jeep negro, baje corriendo las escaleras, tomé mi abrigo y las llaves, y salí de mi casa. Él me esperaba con la puerta abierta del copiloto para que subiera, como siempre, me empine para saludar con un beso en sus labios, pero él no lo correspondió de la manera en la que siempre lo hace, bajé la mirada y subí al auto.
En el camino casi no hablaba, y tampoco quitaba la vista de la calle, ni una insignificante mirada dedicada a mí como siempre hacía, incluso al manejar. Reconocí el camino de inmediato, íbamos sin dudas al mirador.
Llegamos en menos tiempo que la vez anterior. Esta vez Kevin no me abrió la puerta para que bajara, sino, camino directo al barandal. Bajé y lo seguí. Me acomodé a su lado, esperando si decía algo, pero nada, lo único que se escuchaba era el soplar del viento que movía mi cabello. No pude más.
-Kevin, ¿Qué pasa? – Le pregunté, temiendo su respuesta sin razón tan aparente.
-Me voy... me voy y debemos terminar... – No, no... Debí escuchar mal, debe ser una broma...
-¿Q-Qué? – Pregunté sin aliento.
-Lo nuestro... Acabó
Su tono frío me lastimaba como dagas en el corazón, lo decía como si no le importara, como si... Ya no... Me amara. Parecía una broma de mal gusto de su parte.
-Es... ¿Es una broma cierto? – Dije intentando de sonreír, pero nada salió, solo una extraña mueca.
-No, es verdad... Yo ya... No puedo seguir contigo – No sé si fue antes o después de que él terminara de hablar, pero me di cuenta que mis lagrimas ya se deslizaban por mi mejillas.
-N-no... No es... verdad – Comencé a murmurar para mis adentros mientras su mirada estaba perdida en algún lugar de la ciudad a nuestros pies.
-Comienza a hacerte la idea... No podemos... Seguir – Dijo todavía sin darme siquiera una mirada, solo con su tono lleno de frialdad – Tenemos que hacer como si nunca nos hubiésemos conocido. Ya… Ya no te amo-
Me lo prometió, él... El no me podía dejar, es una promesa.
¡No!
-Carrie... Sube al auto... te llevo a casa –
Negué con la cabeza, no quería que él me llevara, no después de esto.
-Sube al auto – Dijo una vez más...
-N-no, no... ¡No! –
Tomó de mi brazo, con una fuerza que jamás había empleado conmigo, me dolió un poco el ante brazo, y me metió en el asiento del copiloto.
Mis lágrimas no dejaban de caer por mis mejillas, ya no era consciente de mí, de él a mi lado, mi cuerpo completo se adormeció, solo podía ver borrosamente las luces de la cuidad que pasaba a nuestro lado, nada mas, mi mente vagaba por aquellas palabras que el chico de mis sueños me dijo hace algún rato. No podía ser verdad, él no me estaba dejando, era solo una pesadilla, una cruel pesadilla. Pero en la vida real, me lo dijo, él ya no me ama, o tal vez... Nunca lo hizo, solo me usó, me hizo creer lo que no era, y como tonta caí a sus pies... De pronto, bajo toda esta pena que sentía dentro de mí, donde pensaba que no podía caer nada más, apareció un repentino sentimiento distinto a todo lo demás.
Saque fuerzas de donde no había más. Tome un gran trago de aire...
- ¡Detén el auto! – Grité a aquel chico que no tuvo piedad de romper mi corazón...
Adam de la impresión, detuvo el auto, haciendo sonar las ruedas en el asfalto. Lo mas rápido que pude tome mi bolso y salí casi corriendo del auto, cerrando la puerta de un golpe. Corrí y corrí sin dirección fija, solo quería escapar de allí y esperar que el dolor se quedara en ese lugar y no volviera nunca mas a mí.



Los truenos sonaban cada vez más fuertes, y las gruesas gotas de lluvia se comenzaron a mezclar con mi llanto. Abrieron la herida en mi interior sus simples palabras frías, intentaba de no llorar más, lo quería superar. Ya no llorar más por él, por Su adiós. Eso era lo que mas quería en ese momento, lo seguiré queriendo, lo pido con el alma y corazón.
- ¡No! – Grite lo mas fuerte, lo mas que dieron mis cuerdas vocales, sentí el eco que produjo mi grito en la lejanía de la cuidad. Me dejé caer en mis rodillas y con una mano afirmada en la baranda.
No puedo negarlo y no puedo esconder el deseo de volverlo a ver, volver a sentirme segura en sus brazos, sentir nuevamente su aroma... Por más que no quisiera, seguía enamorada de él, todo mi ser lo necesitaba de nuevo conmigo, que me abrazara y me besara...
Y cuando creí que podía superarlo, comenzó a dejar mensajes, en mi teléfono, hasta que tuve que cambiar el numero; en la contestadora; en mi correo electrónico, hasta que tuve que cambiar el nombre de usuario; cartas que mi madre pedía que leyera, pero las desechaba. Intentó de comunicarse tantas veces, pero no respondí, y aun creo que hice lo correcto...

Nota: si en alguna parte leen "Adam" cambienlo por "Kevin". Como puse al principio el titulo original es otro; la idea principal siempre fue con Kevin, pero por situaciones la tube qe alargar y cambias lo nombres tambien. Tambien la protagonizta era yo pero decidí dejar a Carrie. Bye, espero que les aya gustado =)

6 comentarios:

  1. ESTA SUPER WOW!!! ME ENCANTO... KEVIN I LOVE YOU ♫♪♪♥♫♪♥

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  2. es re linda la historia!! me qede re wou! espero qe aya mas!
    Besos segui asi♥

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  3. Gracias; aprecio qe lo hayan leido y gustado :D.
    La historia no sigue, era un One-Shoot, o sea, una historia de un solo capitulo :D
    Gracias bye

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  4. Me encantó! Realmente sos muy buena escribiendo :)

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  5. Por Diiios Siguelaaaaaaaaaaaaaa
    como nos dejas asiiiiiiiiiiiiiii
    siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!! =)

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